18. Decidim.barcelona: autonomía, participación y software libre

"Software libre permite a la Administración pública y en la sociedad saber realmente cuál es el código que se ejecuta en las máquinas que gestionan diversos aspectos de la participación."
"Software libre abre la puerta también a un trabajo en red basado en la colaboración entre municipios."

Marco general del software libre en la administración pública, motivos y oportunidades

Existen innumerable motivos por los que la implantación del software libre (SL) debe ser una prioridad para cualquier organización democrática (y más aún para las instituciones que gestionan dinero público y dan servicios públicos):

  • Alarga la vida útil del hardware.
  • Impide que la organización sea secuestrada por contratos de servicios sujetos a propiedad intelectual tanto de la empresa creadora del software como de aquella que adquiera ciertos derechos.
  • El SL puede generar ecosistemas de economía de servicios y desarrollo local.
  • Garantiza estándares abiertos e interoperables.
  • Evita pagar costes de licencias.
  • Permite modificaciones y adaptaciones (incluyendo las que pueda hacer el personal técnico de la institución).
  • Permite compartir esas mejoras para que otras organizaciones se beneficien de ellas y reviertan igualmente sus mejoras.
  • Posibilita y facilita la cooperación para futuros desarrollos y mejoras del código.
  • Genera comunidades, etc.

Software libre y participación democrática: mucho más que una herramienta, la democratización de las herramientas de participación

Pero desde el punto de vista de la participación y la innovación democrática, la implantación del software libre es aún más necesaria. La analogía con un proceso electoral presencial sirve perfectamente para explicarlo. Imagínense que las elecciones se realizarán en urnas oscuras, contabilizados los votos por trabajadores de una gran corporación a la que se han externalizado los servicios y cuyos procedimientos de recuento son inviolablemente secretos, diseñados y gestionados por dicha corporación que además tiene acceso computerizado a la identidad y al voto de toda la ciudadanía.

Frente al software privativo de código cerrado, el SL permite a la Administración Pública y a la sociedad saber realmente cuál es el código que se ejecuta en las máquinas que gestionan diversos aspectos de la participación (desde los más informativos hasta los más vinculantes). Pero hay mucho más, el SL hace posible el surgimiento de comunidades de desarrollo que velan no sólo por la calidad del código, sino a través de este, por la calidad democrática de los procesos de participación. El software libre y su desarrollo en abierto, hace participativa la propia construcción del SL para la participación ciudadana. Finalmente, y no menos importante, es que el SL permite que las infraestructuras digitales de participación y colaboración social se extiendan y sean adoptadas por otros agentes y organizaciones sociales, económicas o administrativas (extendiendo así la acción participativa y la radicalidad democrática al resto de las capas sociales).

La gobernanza y la producción de la mayoría de los proyectos de software libre son ejemplares a la hora de establecer estándares democráticos, a menudo combinados con una meritocracia que hace que el poder o la incidencia de una persona sea proporcional a la responsabilidad y capacidad de contribución. La comunidad Debian, con su contrato social, la comunidad de Mozilla, o la de LibreOffice son ejemplares en su organización transparente (todo el código y las decisiones son visibles), abierta (cualquier persona puede sumarse) y democrática (a través del consenso, las votaciones y/o los diversos mecanismos de revocación de las personas que lideran el desarrollo). Desde una perspectiva municipalista, donde las ciudades han sido el laboratorio neoliberal de las ciudades inteligentes (smart city) y sus “soluciones” de software privativo, la apuesta por el SL abre la puerta también a un trabajo en red basado en la colaboración entre municipios, implementando soluciones que respondan a las demandas ciudadanas de la era post-15M en la que nos encontramos.

Decidim software lliure

Por lo tanto, no es de extrañar que el nuevo Ayuntamiento de Barcelona haya optado por el software libre para desarrollar la plataforma de participación democrática decidim.barcelona. No es sólo una opción tecnológica, sino política, y no sólo es una opción sobre el software, sino también sobre las metodologías de trabajo colaborativo y abierto, así como una apuesta por la transparencia y la trazabilidad. Este espíritu de cooperación se impulsó desde el inicio, partiendo el desarrollo de la plataforma de Barcelona del código libre que el Ayuntamiento de Madrid puso en común en los repositorios de Github. Por primera vez Barcelona abría su propio repositorio de software en Github y empezaba el desarrollo del decidim.barcelona en abierto. Desde entonces la plataforma de Barcelona ha estado evolucionando para satisfacer las necesidades específicas del Plan de Acción Municipal así como otras mejoras funcionales y estructurales.

En estos momentos decidim.barcelona es el proyecto de software libre más avanzado del Ayuntamiento de Barcelona y ha permitido uno de los proyectos de participación ciudadana abiertos, transparentes y trazables más grandes del mundo en la construcción colectiva de un plan estratégico de ciudad (el PAM, Plan de Actuación Municipal y los 10 Planes de Actuación de Distrito de Barcelona). En apenas dos meses decidim.barcelona ha conseguido un total de 24.000 personas registradas, casi 11.000 propuestas recogidas (1.300 del Ayuntamiento), 165.000 apoyos y 18.000 comentarios a propuestas y más de 250.000 visitas únicas. Pero además ha servido para convocar más de 400 citas presenciales con 12.000 participantes recogiendo las actas y las propuestas realizadas durante las mismas.

Este proceso de participación (en la fecha de cierre de este artículo se encuentra en fase de evaluación e integración de las propuestas) no sólo se ha hecho con software libre sino que debe mucho a los principios del software libre también en su diseño político. Pero también ha dado un salto más allá del casi exclusivo anclaje virtual o deslocalizado de algunas comunidades de software libre (exceptuando los hacklabs, hackerspaces y los Linux User Group): la territorialización y la hibridación de espacios de participación digitales y presenciales. Esto ha permitido un mayor acceso a la participación y una ampliación de la cooperación en red y las dinámicas de inteligencia colectiva. El PAM ha sido sólo el principio y decidim.barcelona tiene la misión de dar soporte, abrir y amplificar la participación y la democracia de Barcelona para los próximos años, avanzando así hacia una mayor capacidad de colaboración entre el Ayuntamiento y la ciudadanía, una mayor autonomía de la gente en la toma de decisiones -con especial énfasis a su dimensión colectiva-  y, en definitiva, en la producción y distribución del poder social, principios que siguen hoy también vigentes en gran parte de las comunidades del software libre.

 

Arnau Monterde

Arnau Monterde es doctor en Sociedad de la Información y el Conocimiento por la UOC. Es coordinador del proyecto Tecnopolítica en el Internet Interdisciplinary Institute en la UOC.




Gala Pin

Gala Pin es concejala en el Ayuntamiento de Barcelona para Barcelona en Comú, donde es responsable del distrito de Ciutat Vella y del área de participación y territorio.




Xabier Barandiaran

Xabier Barandiaran es licenciado en Filosofía por la Universidad de Deusto y doctor en Filosofía, Ciencia, Tecnología y Sociedad por la Universidad del País Vasco. Es asesor de Investigación, Desarrollo e Innovación en la Concejalía de Participación y Territorio del Ayuntamiento de Barcelona